Ambulatorio de Vinaroz, libro de reclamaciones, hoja de reclamación por incompetencia
Las áreas de pediatría de la comunidad Valenciana no solo dejan mucho que desear si no que el propio personal ya no sabe diferenciar una urgencia de una simple visita rutinaria.
Me encuentro con un caso por casualidad, una niña de la edad de ocho años acude al ambulatorio de Vinaroz por fiebre alta y un gran dolor en el oído, la niña con la cara descompuesta de dolor lo dice todo, según explica la madre acude al centro explicando lo que le pasa a la niña, no tiene hora (porque cuando la pides te la dan una semana después, aun explicando el caso en sí) por lo que le informan que acuda al centro que visitarán a la pequeña de urgencias.
Una vez ahí la empiezan a marear con la niña en brazos, de piso en piso y de sala en sala, hasta que finalmente le dan una hoja en la que pone oftalmo, tiene que subir a la segunda planta y entregar el papel en una de las consultas, la sala de pediatría está llena de críos, corriendo, saltando, lo menos unos 25.
Una vez entregado el papel pasa más de una hora que aun estando la niña llorando sin parar y con una temperatura corporal de 39º la siguen dejando sentada en una silla sin atención ninguna, la madre por su parte desesperada llama a la puerta de la consulta, alegando que su hija cada vez siente más dolor, que por favor la atiendan un momento, que se trata de una urgencia.
Puedo asegurar que la enfermera lejos de tener un trato agradable, sale con malas formas diciéndole que se espere hasta que finalicen todas las visitas que tienen de revisiones habituales, (por favor!! que eso es una urgenciaaa, y no saben ni diferenciar que esa cría necesita asistencia inmediata, pedazo de brutas!!) y la respuesta de la enfermera continua diciendole "que al fin y al cabo la niña no estará en ningún sitio mejor que allí", (si claro, tirada en una silla, temblando y con 39º de fiebre en una sala llena de niños gritando y saltando).
Después de casi dos horas de espera la madre se planta en la puerta y se niega a que pase nadie más, que hasta que no atiendan a su hija, la niña ya no deja de llorar, y la gente que se encuentra en la sala apoyan la decisión de la madre, por lo que ella es la que entra en el momento que sale la visita.
Por fin la niña, después de llorar sin parar dos horas es atendida. Me quedo asombrada con este caso, por la incompetencia del ambulatorio de Vinaroz, vergonzoso, que a estás alturas ya no solo traten así a la gente mayor que no tienen como defenderse y no se quejan por miedo a represalias (ya que es un pueblo y se quedan con tu cara) si no que no tengan ni la más mínima idea de diferenciar un caso urgente al que atender con prioridad.
Hoja de reclamaciones y a pasar al montón de documentos que quedarán como expedientes X sin solucionar, así anda la seguridad social, pagar y pagar, para cobrar, pero que forma de cobrar señores, ya de por sí las personas que acuden a los centros médicos lo hacen por necesidad, que encima tienen que aguantar la cara de perros de algunas enfermeras que la máxima preocupación que comentaban entre ellas (y risas sueltas) era el disfraz que se van a poner el próximo carnaval.
Ambulatorio de Vinaroz, os comunico desde aquí que como diría Risto de OT, no tenéis producto, indeseables.

